Citas 3.0: cuando el perfil de Instagram reemplaza el pedido de teléfono

Gaming Club Casino: Teclado con corazon
Fuente: athree23

Te estás tomando un café en tu bar favorito. Abrís Tinder y, voilà, conocés al amor de tu vida. ¿Querés estar al tanto de lo que hace? Sencillo, ves sus actualizaciones en Instagram. Y por si eso fuera poco, entre un sorbo de café y un mordisco al muffin, te divertís con un juego de casino móvil de gaming club. Lejos de un mundo de fantasía, se trata de lo que hacemos a diario, ahora que lo mejor sucede mientras estamos en movimiento.

Cuando te vi (en la app) me enamoré

Gaming Club Casino: Celular con perfil en blanco.
Fuente: Pixabay

Tinder, la app de citas más popular, se encarga de conectar usuarios cercanos geográficamente. Podés ver las fotos que seleccionó tu candidato/a, además de enlaces a perfiles en redes sociales, como el de Instagram. Si te gusta un usuario, deslizás la pantalla para la derecha. Si no te gusta, la deslizás para la izquierda. Si también le gustaste, se produce el «match», es decir, la coincidencia.

Desde 2012, Tinder tuvo un crecimiento veloz, con 350 millones de deslizamientos por día en 2013, hasta llegar a mil millones en 2014. Actualmente cuenta con 57 millones de usuarios en 190 países de todo el mundo, que hablan 40 lenguas diferentes. Semejante cantidad de usuarios permite que se produzcan un millón de citas por semana.

Después del «matcheo»

Gaming Club Casino: Logotipos múltiples de Instagram
Fuente: geralt

Muy bien, te gustó, le gustaste, ahora Tinder te da la oportunidad de chatear con esa persona. Es el momento en que llegan las dudas: ¿avanzo primero yo? ¿Uso solo texto? ¿O mejor le doy mi teléfono? O la GRAN duda: ¿será como se muestra en las seis fotos de Tinder? Para esos problemas, los usuarios encontraron el oasis en el perfil de Instagram. Adiós a pensar si hablo primero o qué le pregunto. Ahí tengo una ventana a imágenes de su vida cotidiana, videos, comentarios de sus amigos, los usuarios que sigue, los «me gusta» que pone, etc.

Por lo tanto, estamos en condiciones de decir que el perfil de Instagram es la cita antes de la cita. Todo lo que querés saber lo tenés ahí, al alcance de la mano. Con esos datos podés determinar si esa persona que «matcheaste» vale la pena. Y si vale la pena, vas a ir al encuentro con otra seguridad. Al fin y al cabo, los perfiles de redes sociales te muestran la verdad sobre una persona… ¿o no?

Lo veo y no lo creo

Es una verdad universal que siempre tratamos de proyectar la mejor imagen posible de nosotros. Seguramente antes de salir a la calle te mirás en el espejo. Si no te gusta cómo se ve algún sector de tu cara, usás maquillaje, ¿verdad? Bueno, el maquillaje en redes sociales no solo es la edición de fotos. La usuaria Chessie King demostró que las poses son fundamentales para el éxito de una fotografía. Que te veas delgada o pasada de peso depende 100% del ángulo. Con estos montajes, que comparan poses de Instagram con vida real, Chessie promueve que te sientas bien con tu cuerpo, ya que la perfección no existe.

Por ejemplo, si te sacás una foto parada, tu estómago se va a ver más chato. O tu cola se va a ver mejor en una foto de perfil en vez de una de atrás. O más grande si la sacás para afuera. O una cosa es una foto en la que fingís que caminás en la cinta en el gimnasio, y otra real en la que estás toda transpirada, al borde del infarto. Y si tensás los músculos de los muslos en una pose incómoda pero efectiva, claro, tus piernas van a parecer torneadas.

En esta onda de transparencia, famosas como Lali Espósito se animaron a sacarse una selfie a «cara lavada», en el marco de la conmemoración del atentado a la AMIA en Argentina. De esta forma, demuestran que pueden escaparle a la tiranía del maquillaje, y alentar la belleza de lo natural.